Cómo gestionar la tesorería en una reestructuración: 4 acciones urgentes para asegurar la supervivencia

Optimizar tus gastos financieros es clave para aumentar la rentabilidad de tu empresa. En Global Finance Consulting, identificamos oportunidades para reducir intereses y comisiones, liberando valiosos recursos. Pequeños ajustes estratégicos pueden tener un impacto significativo en tu balance final.

En toda reestructuración hay una verdad incuestionable: una empresa no muere por pérdidas contables, sino por falta de liquidez. Cuando el negocio entra en crisis, el foco estratégico deja de ser el resultado operativo y pasa a ser la tesorería del día a día.

A continuación, presentamos las cuatro acciones urgentes que implementamos con nuestros clientes para evitar el colapso financiero y recuperar el control.

1. Control diario de caja: la base para anticipar tensiones

El primer paso en un entorno de crisis es establecer un cash pooling manual que registre, cada día:

  • cobros
  • pagos
  • y saldos disponibles.

Este control permite detectar cuellos de botella antes de que se conviertan en un problema real. Con esa anticipación se pueden renegociar plazos, ajustar prioridades y tomar decisiones tácticas que mantengan la actividad operativa sin sobresaltos.

2. Renegociación con proveedores clave: proteger relaciones estratégicas

Uno de los errores más habituales es cortar pagos de forma unilateral.
En lugar de eso, trabajamos una estrategia de diálogo con los proveedores críticos: aquellos sin los cuales la empresa no puede operar.

El objetivo es ampliar plazos sin deteriorar la relación, ofreciendo alternativas que aporten confianza:

  • garantías,
  • entregas programadas,
  • compromisos por volumen,
  • acuerdos escalonados de pago.

La transparencia genera colaboración, y en un contexto de reestructuración, esta colaboración es vital

3. Priorización de pagos críticos: decidir qué se paga y qué puede esperar

Clasificamos los pagos en tres niveles para proteger el flujo operativo:

a) Imprescindibles para operar

  • materias primas,
  • nóminas clave,
  • servicios esenciales.

b) Importantes pero negociables

  • proveedores secundarios,
  • alquileres,
  • servicios complementarios.

c) Diferibles sin impacto inmediato

  • inversiones,
  • pagos a socios,
  • bonus o incentivos.

Este sistema permite que la caja disponible se utilice donde realmente importa para mantener la actividad sin comprometer la viabilidad futura.

4. Proyección de tesorería a 13 semanas: la herramienta clave para sobrevivir

Además del control diario, es imprescindible diseñar una proyección de tesorería rolling a 13 semanas. Este modelo permite anticipar tensiones futuras y definir estrategias correctoras con tiempo suficiente:

  • búsqueda de financiación,
  • optimización operativa,
  • reestructuración de pagos,
  • renegociación de cobros.

La proyección debe ser un documento vivo, actualizado semanalmente con las mejores estimaciones disponibles: ventas previstas, cobros comprometidos, gastos esenciales…

El objetivo no es predecir el futuro con total precisión, sino disponer de una brújula financiera que permita actuar con anticipación y no con urgencia.

 

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